Respresentantes
Confucio, con sus Cuatro Libros y su discípulo Mencio, en cuyas obras se destila la nostalgia por las pasadas grandezas, y proponen la vuelta al poder real absoluto, de una dinastía justa y fuerte, y el establecimiento de una sociedad regida por la armonía entre el gobernante y gobernado, padre e hijo, marido y mujer, maestro y discípulo, y entre los amigos.
Lao Tse, con el Taoteking, y su discípulo Zhuang Zi, mantienen teorías opuestas a las de Confucio. Proponen una vuelta a la naturaleza, un poder débil en el gobierno, y el abandono de la política y el gobierno para concentrase en la esencia de la propia naturaleza humana.
Mo Di, cuyas obras están recogidas en el llamado Mozi (Libro del maestro Mo) , expresa los anhelos de la gente común, como pequeño propietario, sólo espera que reine la benevolencia y la gente pueda vivir en paz. No cree en la necesidad de los lujos sino en comunidades de personas viviendo vidas sencillas. Han Fei, por el contrario, es el principal representante de la escuela legalista. El propone que las leyes se apliquen a todos por igual, y considera el establecimiento de un estado de derecho como requisito para que el país avance.